A rodar

3 septiembre, 2012

Una alternativa vacacional que gana cada vez más adeptos: la de alquilar un motorhome y disponerse a recorrer las rutas del mundo según el propio ritmo y sin la necesidad de buscar hoteles ni depender de horarios de vuelo.

Independencia. Libertad de movimientos. Comodidad. Y la posibilidad de conseguir las mejores ubicaciones y unas vistas de ensueño a precios más que razonables. Son esas algunas de las ventajas que hacen que cada vez más gente se incline por pasar sus vacaciones a bordo de un motorhome, sobre todo en destinos como Estados Unidos, Nueva Zelanda y Canadá. Sucede que estos países –además de anchas carreteras y un tránsito bastante ordenado– cuentan también con áreas de estacionamiento y estaciones de servicio especialmente preparadas para el mantenimiento de este tipo de vehículos.


“Con mi marido y mis cuatro hijas ya hicimos nueve viajes en motorhome”, asegura María Eugenia Tesio, que bajo esta modalidad ha recorrido varios puntos de Estados Unidos y Canadá. “Eso sí –aclara– lo recomiendo sobre todo para visitar parques nacionales, aunque no tanto para ciudades. Es que los parques cuentan con lugares para estacionar (‘acampar’) que son realmente espectaculares, mientras que hacia el interior de las ciudades se parecen más bien a estacionamientos de supermercados, sumado al trajín que implica moverse en el tránsito urbano”. Entre otros destinos, Eugenia y familia ya han visitado Yosemite, el Cañón del Colorado, Yellowstone e incluso Alaska, y hasta ahora han seguido siempre los mismos pasos: contratan el vehículo por internet en la ciudad más cercana al parque que quieran visitar y luego –también vía web– reservan los espacios en los “campings” de los parques.
La pregunta del millón –naturalmente– pasa por la comodidad dentro del vehículo, esto es: ¿se pueden pasar unas vacaciones realmente confortables a bordo de un motorhome? “Hay que aclarar que en la mayoría de los casos no estamos hablando del lujo que podríamos ver en la película Meet the Fockers –advierte María Eugenia–, pero así y todo los coches suelen tener interiores cómodos, casi siempre con una cama doble sobre la cabina y otra fija detrás de todo, también doble. Luego puede haber otras más pequeñas, dependiendo por supuesto del modelo. El baño es pequeñito –parecido al de un avión–, pero suficiente. Por eso en nuestro caso preferimos usar todo lo que podemos los baños públicos de los campings, que por lo general están impecables”.
Otro tema de consulta habitual es el de la corriente eléctrica: mientras el coche está andando no representa ningún problema, aunque si está parado se debe usar un generador, que entre otras cosas se utiliza para la iluminación interna de la casa rodante. La heladera pasa automáticamente a gas de propano, y si se necesita usar el microondas o el aire acondicionado y no se está en un camping que cuente con hook-ups para obtener energía eléctrica, entonces habrá que usar el generador. “La idea es acudir a él lo menos posible, aprovechando por ejemplo para cargar los celulares sobre la marcha”, explica María Eugenia, que al dato suma que en algunos parques el uso del generador no puede utilizarse entre las 20 y las 8. También destaca la importancia de ser cuidadoso con la cantidad de equipaje. “Si bien puede ser espacioso, en el motorhome no sobran precisamente los lugares de guardado”, señala.

Carlos Leali ronda los 30 años, adora viajar y en sus últimas vacaciones se fue con un amigo a recorrer California. “El del motorhome era un viejo sueño, así que esta vez decidimos sacarnos las ganas y alquilar un vehículo para transitar los 700 kilómetros que separan San Diego de San Francisco”, relata. “Elegimos el modelo más compacto que conseguimos –unos 7 metros de largo por 3 de alto– y nos lanzamos a la aventura que en total duró ocho días”. Según Carlos, lo mejor del programa fue sin dudas la flexibilidad de parar en donde les diera la gana (no hicieron reservas) y dormir en cualquier lugar, casi siempre directamente en la calle o a veces hasta al lado de la playa, como fue el caso de Morro Bay, donde encontraron un sitio espectacular frente a una costa poblada de veleros. “Lo menos parecido al hogar es el baño –reconoce–, pero justamente por eso intentamos limitar el uso al mínimo y aprovechar los de las estaciones de servicio, así que cero problema. Y por lo demás nos turnábamos para manejar, conducir el motorhome es bastante simple salvo por los espejos, que están muy separados del vehículo para que puedan tomar la panorámica completa. Por eso el riesgo es pegarle a todo con los espejos, justamente por esta distancia tan grande en comparación con un auto estándar. Pero más allá de estos detalles, fue una experiencia enriquecedora por donde la mires: un plan más económico que parar en un hotel y con el plus incomparable de la libertad”.

Tips para tener en cuenta

  • No es necesario contar con un registro especial para manejar el motorhome: alcanza con la licencia vigente de la Argentina. Al alquilar el vehículo se brinda un pequeño curso introductorio (en realidad se trata de un video que dura unos cuarenta minutos), para conocer cómo conducirse con el vehículo y manejarse con aspectos como la electricidad, el agua y la descarga de aguas residuales. También proveen al usuario de una buena cantidad de mapas que detallan dónde se encuentran los parques para estacionar y realizar el mantenimiento.
  • Hay que tener en cuenta que algunos campings tienen restricciones respecto del tamaño del vehículo: averígüelo siempre antes de reservar un modelo en particular.
  • Las condiciones de entrega y devolución del motorhome suelen ser similares a las de una habitación de hotel: se puede tomar disposición del vehículo a las dos de la tarde y es preciso entregarlo antes de las once de la mañana. Para poder respetar ese horario, lo más recomendable es pasar la última noche lo más cerca posible del punto de entrega.
  • Existen varias empresas que alquilan motorhomes, pero entre las más populares figuran Cruise America (http://spanish.cruiseamerica.com) y El Monte RV (www.elmonterv.com). Hay que aclarar que en Estados Unidos los motorhome son conocidos como “RV”, que quiere decir “Recreational Vehicle”.

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