¿Adónde te llevan tus pensamientos?

7 diciembre, 2012

Ya llega fin de año, un momento en que a las personas les gusta realizar una observación más profunda sobre sí mismas, evaluar cómo fueron los doce meses que pasaron y proyectar cómo serán los próximos.

Por: Silvina Tenenbaum
Directora de Método DeRose San Isidro

Al hacer esta observación a veces notan que su vida no es la que más desean, y que en la vorágine de la cotidianeidad los sueños y los proyectos fueron dejados de lado. Lo que no perciben es que sus pensamientos, sean concientes o no, son los que construyen esas realidades y que, diariamente, una gran cantidad de energía mental que podrían enfocar en sus objetivos es desaprovechada.

¿Es posible revertir esto? Sí, claro. Por medio de la práctica regular de técnicas de mentalización, esto puede cambiar.

Según la Real Academia Española, mentalizar es preparar o predisponer la mente de alguien de modo determinado. Pero cuando hablamos de las técnicas de mentalización nos referimos a aquellas que desarrollan el potencial mental y nos enseñan a conducir los pensamientos a voluntad para crear una imagen, un molde mental o arquetipo de algo que queremos que suceda.

La mentalización puede ser aplicada sobre uno mismo, sobre otras personas o seres vivos y utilizarse para un objetivo muy concreto como: un viaje, un logro profesional, una relación afectiva estable, etc. Cada vez que mentalizamos, estamos enfocando nuestras energías en lo que queremos conquistar y además aumentamos la fuerza para realizar las acciones que nos llevarán a alcanzar nuestra meta.

Para poner en práctica

–          Elegí un objetivo. Puede ser del ámbito profesional, deportivo, afectivo.  Es importante que te enfoques solo en una cosa. Elegí aquello que más deseas alacanzar.

–          Visualizate a vos mismo como si estuvieras viéndote en una película. Mentalizá que estás alcanzando esa meta.

–          Visualizá todos los detalles, no pongas límites. Siempre mentalizá en forma positiva lo que querés conquistar.

–          Repetí esta mentalización diariamente.

Al comienzo, para concentrarte mejor, buscá un lugar donde no te interrumpan, sentate en una posición cómoda y cerrá los ojos. Luego con un poco de entrenamiento, vas a notar que esto ya no es necesario y podrás mentalizar en cualquier momento y en cualquier lugar.

Los comentarios estan cerrados.