Almuerzo en la viña

19 febrero, 2013

Probar los vinos junto a la viña que les dio vida, tiene otro encanto. Y si la bodega cuenta con un restaurant de alta cocina, la experiencia se vuelve inolvidable.

Por: Silvina Pini.
Fotos: Mario Cherrutti.

La Bourgogne, en Vistalba

La Bourgogne del Hotel Alvear, en Buenos Aires, es el único Relais & Gourmand del país. Su chef es el indomable Jean Paul Bondoux, un francés que, a pesar de llevar más de treinta años en la Argentina, no ha perdido el acento ni las mañas francesas. Bondoux no podía estar ausente en la tierra del vino e inauguró una sucursal en 2005, en la bodega de Carlos Pulenta, en Vistalba. Se trata de una bodega chica -solo en tamaño-, de arquitectura de inspiración criolla, con una espectacular vista de los Andes que parecen estar al alcance de la mano. Se puede recorrer la bodega antes de almorzar y, si el día está lindo, comer en la galería desde donde se disfruta el viñedo. Sebastián Ingallina está al comando de esta cocina que privilegia los productos regionales y logra una armonía entre la rusticidad del campo y la elegancia francesa. Ofrece un menú de tres pasos con tres copas de vino de la bodega a 70 dólares, o a 50 sin vino. Se puede empezar por un camembert relleno con mascarpone y nueces, seguir con una barbacoa de jabalí acompañada de papas finas envueltas en panceta y terminar con un babá al ron con frutas de estación.

Roque Sáenz Peña 3531, Vistalba, Luján de Cuyo.
Tel.: (261) 498-9400.
www.carlospulentawines.com

Urban, en Valle de Uco

La espectacular bodega O. Fournier en Valle de Uco impacta por su arquitecura futurista erigida en medio de la nada. Impacta por la impresionante colección de arte de su dueño, el español José Manuel Ortega Fournier que puede apreciarse desde las pasarelas aéreas de la bodega, e impacta por la calidad de la cocina de su restaurant Urban. En medio de 300 hectáreas, el estudio Bórmida & Yansón erigió una bodega en la que todo fluye por gravedad para evitar que el vino sea bombeado de abajo hacia arriba. Fuera de la bodega, rodeado de un lago artificial con truchas, está Urban para sesenta comensales. El espacio sigue la línea contemporánea con un salón asimétrico y vidriado que privilegia la vista de las cumbres nevadas y donde sirven un menú degustación de seis pasos acompañado por los vinos de la bodega. En verano habilitan el deck al borde del agua. Su chef es Nadia Harón, que demostró que no es solamente la mujer de Fournier, ya que sorprendió con una cocina exquisita para todos los sentidos. Joven y osada, Nadia cocina para ver y comer. Ensambla con naturalidad la cocina argentina con la española con una presentación tan estética como su entorno en un menú de 6 pasos maridados con los vinos premiados de la bodega ($155 con la línea Urban; $190 con Urban y B Crux y $235 con Urban, B Crux y Alfa Crux). Cada plato es un pequeño cuadro, una armonía de colores y volúmenes que no desilusiona cuando el bocado llega a la boca. Los renuevan semana a semana, puede ser una sopa fría de almendras con aceite de azafrán, un filet miñón con rusty de papas y cebollas gratinadas con roquefort y emulsión de mostaza o un sorbete de Torrontés, pañuelitos de berenjena sobre coulis de calabaza, una pasta rellena con verduras crujientes con salsa de parmesano o un helado de durazno sobre tulipa de ron y miel con jalea de limón y romero.

Bodega O. Fournier
Calle Los indios s/n, La Consulta, Valle de Uco.
Tel.: (2622) 451 579.
www.ofournier.com

Posada Salentein, en Valle de Uco

El Valle de Uco concentra algunas de las bodegas más importantes de Mendoza, muchas son de capitales europeas, como Salentein, propiedad de Minjder Pons, un holandés loco por el arte y los vinos. Se trata de un edificio de grandes dimensiones, con un imponente museo de arte, Killka y un restaurant de paredes de vidrio donde la montaña se vuelve omnipresente. Acorde a la escala, el restaurant tiene capacidad para ochenta cubiertos, más otros cuarenta en la galería exterior. Suelen recibir hasta 27.000 visitantes al mes. Recorrer la bodega, la capilla, el museo y almorzar puede llevar el día entero. La cocina de Killka apuesta por los clásicos argentinos bien preparados: empanadas de carne, tablas de quesos y fiambres, ensaladas y algunos platos sencillos bien presentados. Quienes prefieran almorzar con más intimidad o incluso pasar la noche en el piedemonte, pueden internarse en el campo por un camino bordeado por una doble hilera de álamos increíblemente altos y llegar a la Posada. Allí, además de dieciséis habitaciones amplias y con detalles de diseño, hay una piscina y un restaurant para los huéspedes y quienes reserven con anticipación. El chef Facundo Belardinelli saca partido de las brasas y cocina cordero y cortes de ternera en el disco de arado, estofados en la olla de hierro, cortes de ternera en la parrilla, empanadas y panes al horno de barro y el asado a la cruz para lograr los costillares más jugosos. ¿Cómo no contemplar ese ritual primitivo de encender una gran fogata con una copa en la mano y escuchar el crepitar de la madera como único sonido? Una ceremonia que relaja antes de entregarse a dormir acunado por la montaña.

Posada Salentein
Ruta 89 s/n, Los Arboles, Tunuyán, Mendoza.
Tel.: (02622) 429 090 – (02622) 429 500.
http://www.bodegassalentein.com/es/posada/

Algodón Wine Estate, en San Rafael

Al sur de Mendoza, en el departamento de San Rafael, hay pocas bodegas -pero buenas-, como Algodón Wine Estates, de capitales norteamericanos. Se trata de 800 hectáreas de viña, un campo de golf, un lodge con cinco habitaciones, una piscina y el restaurant Chez Gastón a cargo de Gastón Langlois, abierto mediodía y noche para los huéspedes y visitantes. Junto a la chimenea en invierno o en las frescas galerías en verano, la cocina de Langlois rescata una cocina argentina refinada que se apoya en la calidad de los productos como el aceite de oliva Awe elaborado en la misma bodega, y de la huerta con los que preparan, entre otras cosas, unos exquisitos tomates confitados al sol mendocino.

Emplazado en medio de un olivar de casi cincuenta años de antigüedad, el restaurant es también el Club House desde donde se puede apreciar el driving range al norte y las canchas de tenis de polvo de ladrillo al sur. Familias, parejas, golfistas y tenistas se dejan tentar por los platos de Langlois, que renueva la carta varias veces al año. Para este verano prepara entradas frescas y livianas como el carpaccio de trucha ahumada con vegetales marinados y sal de Malbec-Rose, que sugieren maridar con el Algodon Semillón Sauvignon 2010. Entre los platos principales, se destaca el mendocino chivo confitado en Bonarda Awe y verduras, tradicional humita y salsa de jarilla, ideal para acompañar con un Algodón Bonarda 2009. El broche dulce lo da la degustación de sorbetes y helados caseros, como el de chocolate blanco y aceite de oliva Awe, albahaca y cítrico. Y después nada mejor que entrecerrar los ojos bajo los olivos.

Algodón Wine Estate Chez Gaston
Ruta Nacional 144 km 674, San Rafael
Tel.: (2627) 429 020, int. 40 –  (+54 260) 4429020 int. 19.
www.algodonwineestates.com

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