Animarse al ripio

16 mayo, 2012

Hay quienes les tienen temor, pero los caminos de ripio o de tierra tienen una fascinación especial.

Por Julie Bergadá

Sin dudas son un desafío y hacen que, por momentos, la adrenalina corra. Pero, como en el mar, siempre hay que tenerles respeto. Un volantazo o una frenada brusca –hay que frenar con la caja– pueden ser fatales. Ciertos tramos parecen tan buenos que es inevitable entusiasmarse y pisar el acelerador hasta que aparece una curva o un animal y es entonces cuando hay problemas. Nunca hay que superar los 70 km por hora, aunque se tenga una poderosa camioneta, y es fundamental tener buenas cubiertas.

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