Los más caros y admirados

3 septiembre, 2012

Es muy fácil saber cuándo un auto es “diferente” a los demás y alcanza con comprobarlo en cualquier esquina. Los chicos lo señalan con su mano, los hombres buscan la mirada cómplice de su dueño para felicitarlo y las mujeres -incluso las que no son de reparar en estos temas- giran sus cabezas para buscar algún emblema que les dé una pista de qué marca o modelo se trata porque algo les dice que están ante algo que nunca antes vieron.
Por cuestiones de mercado, el parque automotor argentino no es el más actualizado ni mucho menos, y es por eso que aún hoy sigue impresionando ver pasar una Ferrari, un Porsche o un Mercedes-Benz, algo usual en otros países como Chile, sin ir más lejos.
Encima, las medidas de proteccionismo impuestas en los últimos tiempos (leáse Las Licencias No Automáticas) por el gobierno nacional “espantaron” a algunas marcas, que dejaron de importar sus productos más lujosos y deportivos.
De todas formas, vale la pena echar un vistazo a aquellos modelos que aún se pueden conseguir en las más selectas concesionarias del país y que cuando salgan a la calle provocarán más de un suspiro.
Solo quedan sin vender alguna de las pocas unidades que entraron al país de la coupé Mercedes-Benz SLS AMG, conocido como el nuevo “Alas de Gaviota”, que se presentó en septiembre de 2010. En aquella ocasión fueron varios los clientes de la estrella que sacaron sus chequeras para asegurarse el suyo, acelerar ese motor V8 de 6.3 litros (exactamente 6.208 cm3) y experimentar
los 571 CV de potencia. Por entonces pagaron 330.000 dólares o quizás más por los accesorios disponibles para esta joya mecánica que es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 3.8 segundos y desarrollar una velocidad máxima de 317 km/h.
Hoy, las importaciones de AMG están suspendidas y quien quiera tener un SLS deberá desembolsar alrededor de 400.000 dólares y sentarse a esperar varios meses.

Si dejamos de la lista a este modelo, el más caro actualmente disponible en la gama Mercedes es el 500 BlueEfficiency, un sedán de alta gama y más de 5 metros de largo que demuestra lo que significa la Clase S: la perfecta amalgama entre un diseño elegante, tecnología amigable con el medio ambiente y la potencia de un motor V8 de 5,4 litros y 435 CV.
Pagar más de 2 millones de pesos por un auto puede sonar descabellado pero desde que Porsche decidió pesificar su lista de precios, así es como figura su modelo más oneroso. Hablamos del 911 Turbo S Cabrio (que cuesta 465.000 dólares al cambio actual oficial). ¿Por qué valdría la pena desembolsar tanto? Por la sencilla razón de que permite manejarlo -con el cabello al viento- a 315 km/h y llegar a los 160 km/h con partida detenida en apenas 7,4 segundos, gracias a sus 530 CV de potencia y sistema de tracción total PTM.
En la “vereda de enfrente”, pero siempre hablando de marcas de origen alemán, se encuentra Audi con el R8 Spyder. Lo vimos por primera vez en el país en el Salón Internacional del Automóvil de Buenos Aires y ya hay más de un empresario y alguna que otra celebridad que se sacaron las ganas de tenerlo en su garage. Con un precio de 325.000 dólares, este biplaza cuenta con su motor V10 de 5.2 litros y 525 CV dispuesto de manera central-trasera, algo inédito en la marca de Ingolstadt. Construido mayormente en aluminio, el R8 Spyder tiene tracción quattro, acelera de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos y alcanza una máxima 313 km/h.

La 458 Italia es uno de los modelos más requeridos de Ferrari en todo el mundo, pero por sobre todo en Asia, donde la marca parece no tener techo. En Argentina, este producto que homenajea al país de origen del cavallino, ya tiene su selecto club de fans; al menos cuatro unidades fueron patentadas y a algunas de ellas ya se las vio girando en diferentes autódromos del país donde sus felices propietarios pudieron poner a prueba su V8 de 4.5 litros y 578 CV de potencia. ¿Sus prestaciones? Las de un Fórmula 1 de calle: alcanza los 325 km/h de máxima y recorre los 100 metros en 3,4 segundos.
Gruppo Modena, representante e importador oficial de Ferrari en nuestro país, ya anticipó el arribo en los próximos meses de la 458 Spider así como de la 4×4 FF, modelos que tendrían un precio por encima de los 500.000 dólares.
La marca Maserati, en cambio, no tiene tanta tradición en suelo argentino y es por eso que resulta casi imposible toparse con alguno de sus modelos en el tráfico. El Gran Turismo se ubica al tope de la oferta con un precio (a pedido) de 250.000 dólares. Su propuesta es muy interesante porque no se trata de una coupé sino de un 2+2 (cuatro plazas) de tracción trasera mediante un motor V8 de 4.2 litros de 405 CV.
Por ser algo (o bastante) más pesado que los otros modelos mencionados anteriormente, el Gran Turismo “apenas” logra acelerar de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos y desarrollar una velocidad máxima de 285 km/h.
Otras marcas como Pagani, Aston Martin, Lamborghini y hasta Rolls-Royce (que supo estar oficialmente de la mano de BMW) brillan por su ausencia en Argentina, aún así no faltan ganas (y dinero) para que varios decidan importarlos de manera particular.

Los comentarios estan cerrados.