Comer en japonés

1 agosto, 2012

Fenómeno de las grandes ciudades del mundo, la cocina japonesa llegó a Buenos Aires hace más de dos décadas. Haiku, Osaka y Akira invitan a comer con palitos.

Texto: Silvina Pini
Fotos: Bebe Tesio

Queremos tanto a Haiku
Fuera de los barrios de moda, casi escondido en el bajo Belgrano, Haiku se mantiene fiel a su estilo y cocina hace ya dieciséis años, que no es poco. Mientras otros abren y cierran en calles donde es imposible estacionar, este reducto japonés se hace fuerte en la calidad de su propuesta y su perfil bajo que invita al relax. Una clave de su éxito es que nunca ha cambiado de manos: Quique Yafuso, sansei (nieto de japoneses), lo conduce con determinación y descansa en su sushiman y en su jefe de salón y anfitrión Alejandro, capaz de adivinar las necesidades de un cliente con un parpadeo. Los fines de semana suele funcionar casi como un club secreto, las mismas caras se saludan con un gesto de cabeza, periodistas, directores de cine, músicos. El gran mural con geisha, samurai y dragón domina el salón con mesas, barra y sillas de madera clara. A diferencia de otros restaurantes que se limitan a ser un sushi bar, en Haiku la cocina caliente tiene la misma importancia y calidad. Los habitués se suelen dejar en manos de la inspiración del sushiman y piden el Omakase, cinco piezas de rolls y niguiris fuera de carta que pueden traer huevito de codorniz, reducción de maracuyá, salsa de ostras, mango, el picante japonés togarashi o unas gotas de Tabasco. Otra opción para empezar es el tiradito de pescado blanco que buscan fresco cada mañana en el barrio chino, ya sea pejerrey, lisa, besugo, palometa o lenguado. Los platos calientes más pedidos son el haiku sakana, salmón con salsa teriyaki y vegetales saltados, los yakimeshi, arroz saltado con distintas combinaciones, y el ebi furai, langostinos panados. Terminar con un bocado dulce es una costumbre occidental, no existe en Oriente. Haiku prepara una mousse de capuchino muy buena y un dúo de mousse helado de chocolate blanco y amargo perfumados con té de oolong. Hay un menú especial de cinco pasos y una botella de vino para los clientes de American Express.
Congreso 1694, Belgrano, 4789-0911 www.sushihaiku.com.ar

Osaka desembarca en Puerto Madero
Después de seis años de inaugurado el Osaka de Palermo, abre otro en el Faena Arts Center, en Los Molinos Building, en Puerto Madero. La marca que supieron imponer los peruanos Diego de la Puente y Diego Herrera tiene aquí su continuación natural: sofisticación y alto perfil. Impacta una escultura en el centro del salón, un gran árbol artificial de madera clara cuya copa se eleva hasta el cielo raso y contrasta con el rojo de las paredes y la madera oscura de mesas y boxes, responsabilidad del arquitecto Ariel Chemi. Al mediodía los hombres son mayoría y en el primer piso hay un privado con acceso directo desde la cochera para los que no quieren ser vistos.
Perú y Japón comparten el Pacífico y la pasión por el pescado crudo. En Osaka son un matrimonio perfecto en manos de los peruanos Eddie Castro en cocina caliente y el sushiman Alex Migone en la fría. Tiraditos, ceviches, causas, anticuchos, woks llegan en vajilla hecha a mano en Perú. Imperdibles el carpassion, de salmón con miel de maracuyá y limón y las causas de ebi, langostinos en salsa de puerros y curry rojo para empezar, y seguir con el confir nippon, pato confitado sobre cebollas caramelizadas a la naranja y miso. Los postres se inspiran en los peruanos como los dulcísimos suspiros limeños y suman otros más frescos como la cheescake de maracuyá y menta. Paneles acústicos, buena música, mozos bien entrenados y surtida carta de tragos, hacen de Osaka un lugar para ir y repetir.
Juana Manso 1164, Faena Arts Center, Puerto Madero, 5352-0404 www.osaka.com.pe

Akira Sushi, en zona norte
A punto de inaugurar el cuarto local en una casona detrás de la estación Martínez (Paunero y Ladislao Martínez), Akira se instala como el referente de la cocina nipona en zona norte. Cuentan con sucursales en Belgrano, Olivos y Lomas de San Isidro. En el de las Lomas, el deck arbolado permite disfrutar de la tranquilidad del barrio los mediodías soleados o a la noche cuando las luces, la música y la barra de tragos arman un clima como de vacaciones. Ofrecen un buen surtido de tiraditos, rolls, niguiris, ceviches, en presentaciones clásicas o más jugadas con mango, salmón ahumado, queso cheddar o rúcula. La cocina caliente incluye combinaciones poco ortodoxas como pollo al jengibre con papines. Buenos postres, carta de vinos y servicio relajado. Delivery.
Diego Palma 1516, Lomas de San Isidro, 4793-3440 www.akirasushi.com.ar

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