Creatividad desde las etiquetas

16 mayo, 2012

Últimamente en las góndolas de cualquier supermercado es posible observar botellas de vino con etiquetas bastante más atractivas. ¿Qué recursos se están utilizando? Presentamos algunos casos.

En el pasado algunos casos aislados sugerían que la etiqueta de los vinos podía ser un espacio de comunicación con aristas creativas, pero en el país no abundaban los ejemplos que regalaran alguna sonrisa, una reflexión o alguna bonita manifestación estética. Últimamente, en cambio, una  visita al sector de vinos de cualquier supermercado puede deparar más sorpresas.
Entre los diseños llamativos están los que refieren al lugar de origen del vino a través de diferentes íconos. Algunos optan directamente por incluir mapas, como es el caso del Malbec Marcus, que enfatiza su carácter patagónico con un mapa de Río Negro, destacando la zona donde se elabora (General Roca). En esta línea el Cabernet Sauvignon Malbec 2011 Postales del Fin del Mundo (producido en San Patricio del Chañar, Neuquén) trae una suerte de estampilla en la que se lee: “Toda la mística que envuelve a nuestros vinos emana del lugar en que nos encontramos; una región de inhóspita belleza en cuyos infinitos paisajes se pueden apreciar intactas las últimas huellas de la creación”. La línea Latitud 33° hace referencia ya desde su denominación al punto al pie de la Cordillera de los Andes (en Mendoza) donde se elabora. Los varietales Quara, en cambio, muestran la imagen del animal que le da nombre y señala que “es un tipo de llama de pelo corto utilizada para transportar carga por los incas; el Valle de Cafayate (donde se produce este vino) ha sido durante siglos morada de quaras…”.
Los textos ingeniosos son otro recurso a mano: la etiqueta del Malbec Pecado, por ejemplo, refiere a la emociones o deslices que presuntamente despierta este vino: “Envidia: cosechado a más de 1000 m de altura. Lujuria: irresistiblemente tentador y provocador. Pereza: descansado en barricas de roble. Gula: para acompañar innumerables manjares. Soberbia: el mejor Malbec del mundo…”. Por su parte Finca Las Moras incluye en su Malbec 2011 un dibujo de un árbol cuyas ramas y hojas están conformadas por palabras, a modo de lluvia de pensamientos sugeridos supuestamente por este tinto y su proceso de elaboración: “Sensualidad, vida, intensidad, sol, cosecha manual, fruto de tierras vírgenes…”.
Desde su etiqueta la línea Killka hace referencia al encuentro entre arte y vino a través de una acuarela abstracta. Incorporar imágenes de pintores reconocidos es otra alternativa: tanto Navarro Correas para su colección privada, como el Malbec Saint Felicien en su edición de tributo al Bicentenario, reproducen en sus etiquetas obras de Carlos Alonso, que retratan a los trabajadores de los viñedos.

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