Desde las Alturas

13 abril, 2014

El monasterio de Fo Guang Shan se alza sobre dos cumbres imperturbables en la ciudad de Kaohsiung, uno de los centros desde donde se practica y propaga el budismo humanitario.

Por Mercedes Aime

Al monasterio se llega desde la ciudad de Taipéi en tren bala, un viaje de dos horas hacia el sur de la isla. En la ciudad de Kaohsiung se alzan dos imponentes cumbres que velan por el trabajo espiritual de la humanidad. El Venerable Maestro Hsing Yun eligió aquel escenario para edificar el complejo, de tal forma que una de las cumbres sostiene al templo, la otra, a un museo. Así emplazado el monasterio, su arquitectura simboliza compasión y sabiduría, sostenidas sobre las palmas del mismo Buda.

En el templo, la propia rutina es convertida en ceremonia; cada acción diaria, en ofrenda. Se trata de una rama del budismo tradicional que ha concentrado su práctica en el servicio y la acción desinteresados, como canales para la purificación. Insisten los fieles que el “camino del medio” –el que no implica ni placer, ni sufrimiento excesivos– es el que conduce a la iluminación. Sin embargo, esta forma particular de budismo, iniciada por el Venerable Maestro Hsing Yun, no tiene por fin último la iluminación entendida como estado de uno solo. Para quienes eligen este sendero significa avanzar hacia otra etapa que permita compartir ese hallazgo espiritual con los demás.

En esencia, Budismo Humanitario es dar. De hecho, el Venerable Maestro Hsing Yun fue apodado “Gran Educador” debido a su profunda convicción, y acción consecuente. Si tiempo atrás, se debía ser monje para recibir las enseñanzas del budismo; desde su intervención, el acceso se vio revolucionado de raíz. La fundación de la primera escuela –Tsong Lin (transcripción fonética del chino)– posibilitó que hoy concurran 1.300 discípulos (monjes) y millones de seguidores laicos alrededor del mundo.

 

Objetivos de Fo Guang Shan

Desde su fundación en 1967, el monasterio pasó de ser un bosque de bambú situado en lo alto de la montaña a ser el mayor monasterio budista en Taiwán, y un centro religioso budista conocido internacionalmente por sus sedes en más de 120 países. Su misión reza promover el Budismo humanitario y establecer la tierra pura en el mundo.

 

El templo aconseja practicar:

Las Tres Buenas Acciones: Decir el Bien, Hacer el Bien y Pensar el Bien. Estas tres buenas acciones surgieron para ayudarnos a las personas a poder crear buenas afinidades con todos. Su práctica es el verdadero desafío, pues es más fácil decirlo, que hacerlo.

 

Los Cuatro Principios de Generosidad: Dar Confianza, Dar Felicidad, Dar Esperanza y Dar Facilidad. Son las reglas de trabajo, que predisponen pensar en el otro al momento de trabajar en equipo.

El logro de todas las prácticas consiste en alcanzar la armonía, que es consecuencia de una revolución interior. De volverse transparente, capaz de reconocer los propios defectos a fin de soltarlos y purificarse.

Centro Conmemorativo Del Buda:

Su  comenzó en 2003 y llevó nueve años terminar de completarse. La realización de la obra fue posible gracias al apoyo de cientos de templos budistas y de sus benefactores. Los principales edificios se disponen a lo largo de un eje central, de este a oeste; de este modo, las ocho pagodas se alzan en doble fila a ambos lados del pasillo central, cuyo recorrido acaba con la imponente estatua de Buda.

En sus recintos combina diseños de estilo tradicional y moderno, que persiguen un criterio de funcionalidad, al servicio de la cultura, la educación y la práctica espiritual. Tal como una universidad budista, el Centro Conmemorativo de Buda busca ofrecer armonía espiritual (tanto individual como social), a través del fomento de la cultura y el arte.

El gran maestro es el Buda, aquel que no teme recibir desafíos o dificultades.

 

En nuestro país

La Maestra Ruying explica en pocas palabras que se persigue propagar el Dharma exclusivamente a través de la formación de las generaciones jóvenes, y mejor aún si es de forma local. La enseñanza se asienta en tres pilares fundamentales: planes humanitarios, proyectos solidarios, asistencia espiritual. En cuanto al trabajo interior, indispensable para vivir en forma conjunta, la enseñanza se centra en técnicas ancestrales como la recitación, latranscripción de Sutras y la meditación.

En Argentina, además de servir con donaciones a los más necesitados y brindar todo tipo de actividades culturales (ver recuadro de Ceremonias), realizan eventos específicos, como su participación en la Feria del Libro. Justamente allí se presentará La Tierra de Buda en el mundo Humano, un libro en español editado con el propósito de revelar la esencia de Fo Guang Shan. El libro incluirá a modo de reseña histórica, una descripción desde su origen y cómo fue su proceso de adaptación en cada país al que llegó. Se podrá conseguir, además, en la sede de Fo Guang Shan ubicada sobre la Avenida Crámer 1733, en el barrio de Belgrano, a partir del mes de mayo.

Ahora que la Maestra Ruying está a cargo de la sede, reconoce que el desafío para la fundación en nuestro país reside en mantener y cultivar la autoconfianza, al mismo tiempo que establecer dinámicas para enfrentar con la fuerza necesaria los cambios socio-culturales de las últimas décadas.

Ceremonias

(Todas se realizan en el templo de Belgrano,
a excepción del Vesak)

 

 

 

Vesak (nacimiento de Buda):  25 de mayo a las 11h,  en el Barrio Chino.

Ceremonia de Precioso Arrepentimiento del Emperador Liang: del 29 de junio hasta el 27 de julio a las 10h.

Ceremonia de Concentración en el Nombre de Buda en Tres Periodos: 3 de agosto a las 14h.

Ceremonia de Toma de Refugio en la Triple Joya y Cinco Preceptos: 27 de septiembre a las 13h.

Ceremonia Yogacara: 28 de septiembre a las 14h.

Ceremonia de Buda de la Medicina: 19 octubre a las 15h.

Ceremonia de Recitación del Nombre de Buda Amitabha: 21 de diciembre a las 9h.

 

www.ibpsargentina.wordpress.com

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