El brillo de lo natural

22 marzo, 2012

En los Esteros del Iberá la biodiversidad despliega todo su encanto. Recorrer esta región es una aventura que cautiva todos los sentidos.

Por Marysol Antón

“Agua que resplandece” es lo que significa Iberá en lengua guaraní. Definición sumamente acertada a la hora de definir a los Esteros del Iberá, pues los pueblos originarios describieron así a las chispas que veían sobre las lagunas durante el amanecer y el anochecer.

Este sistema de humedales, en la provincia de Corrientes, es una de las reservas de agua potable más grande del mundo y también de biodiversidad, pues allí habitan yacarés, carpinchos, ciervos de los pantanos, aguarás guazú y muchos otros animales. En cuanto a las aves, es posible observar garzas moras, cigüeñas y biguás entre las más de 400 especies. Además, son frecuentes las mariposas, un bioindicador que deja en claro la salud del medio ambiente.

La flora es otro de los atractivos de la región. Al recorrer los humedales es posible ver plantas acuáticas como irupé, aguapé, lentejuelas de agua y amapolas. Por todo esto, es una zona ideal para desarrollar actividades de ecoturismo y de turismo de aventura. Alojarse en uno de sus extremos puede ser una experiencia revitalizante y relajadora. Sobre el norte de los esteros está el hotel Puerto Valle, a tan solo media hora de la laguna más cercana y a orillas del río Paraná.

Con trato personalizado, allí es posible hospedarse en una de las cinco habitaciones y disfrutar de un menú regional -el restaurant también está abierto para quines van a pasar el día- integrado por ravioles o pinchos de yacaré, pescados de río como el pacú o el surubí y más.

Para aprovechar el día, este alojamiento ofrece cabalgatas, excursiones para navegar por las lagunas y avistar yacarés, carpinchos y distintas aves. También es posible realizar esquí acuático en el río Paraná y divisar los monos carayá que juegan en la costa. Para quienes prefieren caminar o andar en bicicleta hay paseos por el bosque.

El hotel también tiene un costado ecológico a través de su emprendimiento Yacaré Porá, un criadero de estos animales. De esta manera lo que hacen es estabilizar el número de individuos que habitan los esteros y darle estabilidad al ecosistema.

Así, esta zona de 1.400.000 hectáreas depara un mundo en el que la naturaleza aún muestra su máximo esplendor y donde el hombre tiene la posibilidad de contactarla para aprender a protegerla.

CÓMO LLEGAR:

Desde Buenos Aires salen vuelos diarios que llegan al aeropuerto de Posadas. También es posible ir en auto por la ruta nacional N° 14, por Zárate Brazo Largo hasta Mercedes (son 700 km); luego, se recorren 120 km de ripio por la ruta 40, hasta Carlos Pellegrini.
Informes: www.puertovallehotel.com

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