El paraíso espiritual de Barcelona

7 junio, 2016

Montserrat es la montaña sagrada de Barcelona que, por su belleza natural y valor espiritual, además de peregrinos, atrae a turistas y deportistas.

Texto: Marcelo Galeazzi

Fotos: Marcelo Galeazzi y Prensa Montserrat

APERTURA-Muntanya-de-Montserrat

Apartado de la agitada vida urbana y a las espaldas de las multitudinarias playas catalanas, a solo 50 kilómetros de Barcelona hacia el noroeste, se encuentra un imponente macizo de gigantes rocas que albergan en las alturas una abadía benedictina de historia casi milenaria.

La particular morfología de la montaña es marca registrada de Montserrat. La silueta de sus escarpados picos se ven desde el llano como dientes de una sierra; de allí su nombre, que significa montaña aserrada.

Estas cumbres dentadas enmarcan un tesoro espiritual de la cultura catalana: la abadía de Santa María de Montserrat fundada por monjes benedictinos en el siglo XI. Su monasterio guarda nada menos que a la patrona de Cataluña, una virgen negra tallada en madera que convoca a miles de fieles durante todo el año.

Los catalanes la apodan “La Moreneta” por el color oscuro que muestran su cara y manos tras tantos siglos de exposición al calor de las velas. De figura estilizada, románica, y de gran valor artístico, la imagen religiosa hoy se exhibe encapsulada en un cristal al costado del altar mayor. Los peregrinos hacen largas filas para venerarla y tocar la esfera que la dona sostiene en su mano derecha, que simboliza el universo.

  • Plaza de Santa María, principal espacio recreativo del complejo monástico.
  • La Abadía de Santa María de Montserrat enclavada en la ladera de la montaña a 700 metros de altura.
  • Basílica de Santa María de Montserrat de tradición gótica y renacentista.

Sin embargo, en los últimos años ha crecido el interés de turistas y deportistas en busca de la aventura y adrenalina que ofrecen los alrededores del santuario. Y ya recibe 2 millones y medio de visitantes anuales, según datos publicados por la Oficina de Turismo de Barcelona.

Viajeros, religiosos y deportistas se encuentran en el parque natural y le dan color a los senderos que conectan la abadía con ermitas escondidas en el cerro, cuevas de salitre y miradores con dramáticas vistas de Cataluña. Desde 1236 metros de altura, el punto más alto de la montaña, es posible ver las blancas cumbres de los Pirineos, la silueta Barcelona y el inconfundible azul del mar Mediterráneo de fondo.

La belleza natural del entorno bien recompensa con creces el esfuerzo de largas y empinadas caminatas de distintos niveles de dificultad, aunque también es posible subirse a los funiculares para hacer la aventura más placentera. Incluso, se puede pernoctar modestamente intramuros, casi en la frugalidad de los 80 monjes residentes de la abadía, cuyo lema es “ora et labora”.

Con casi mil años de vida, el arte y la cultura catalana florecen en el sitio religioso. Obras de Picasso, Dalí, El Greco y Caravaggio sorprenden en el museo como parte de la colección permanente. En la basílica es posible asistir a un concierto único, cuando el repiqueteo de las campanas anuncian el dulce canto y la música del coro de niños de la escolanía, una de las más antiguas del viejo continente.

Para algunos Montserrat es un sitio de retiro y contemplación, para otros de recreación. Pero todos coinciden en que tiene “algo especial”. Y es cierto. Es mucho más que una escapada desde Barcelona. Es un escenario inspirador con siglos de historia, que promete una experiencia inolvidable para todos sus visitantes.

Los comentarios estan cerrados.