El restaurant más grande del mundo

28 diciembre, 2017

Para solo darse una idea, Emirates sirve más de 100 millones de comidas al año. Con una inversión en catering de 1.000 millones de dólares al año, la compañía cuenta con cocina abierta las veinticuatro horas. Mil doscientos cocineros en Dubai preparan un total de 12.450 recetas, y este minucioso trabajo se sirve en 590 vuelos al día con cocinas locales auténticas que ofrecen a los clientes una muestra del destino al que viajan. Los vuelos a Japón, por ejemplo, ofrecen auténtica cocina Kaiseki y cajas Bento servidas con vajilla y cubiertos japoneses, y juegos de té para garantizar una experiencia culinaria inigualable a bordo.

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Recientemente, la compañía lanzó un nuevo menú para sus rutas hacia Australia, inspirado en la variedad de sabores y cocinas multiculturales del país, después de un proceso de 14 meses de trabajo. El nuevo menú ofrece, entre otras cosas, salchichas de cordero a la menta, así como también sabores asiáticos y de Oriente Medio, que responden a la diversidad de pasajeros de Emirates y representan su red global de rutas.
Para mantenerse al día con las tendencias culinarias regionales y de temporada, Emirates cambia sus menús a bordo cada mes y evalúa sus recetas continuamente.
El chef Udo Leick, responsable de catering de Emirates para Las Américas, viajó a Buenos Aires para presentar algunos sabores de los que se sirven en primera clase. Algunos de ellos fueron: pollo con azafrán, servido con ensalada de cuscús y un chutney de berenjena; lomo de cordero asado, con porotos edamame con manteca y arroz con azafrán. De postre, se disfrutaron domo de chocolate y avellanas, con salsa de caramelo salada, y torta invertida de ananá; una tabla de quesos y finos chocolates de lujo.

Los vinos en cada ruta se seleccionan cuidadosamente para acompañar al menú e incluyen exclusivas marcas, algunas solo diseñadas para Emirates. En esta oportunidad, acompañaron el almuerzo el champagne Don Pérignon Vintage 2009, una edición de lujo; el blanco Meursault Genevrières 2013 1er Cru, dulce en aroma y seco en paladar; el mendocino Cheval des Andes 2012; Château Giscours 3ème Cru, de Margaux, 2004, un hallazgo para el paladar; y Château Laufaurie Peyraguey 1er Cru, de Sauternes, 2007, el vino de postre perfecto.
Una estrategia de compra a largo plazo ha llevado a la aerolínea a tener 4,7 millones de botellas de vino que se almacenan actualmente en su bodega en Borgoña, Francia, para ser servidas entre los próximos 7 a 10 años.
Y, por supuesto, están las opciones saludables y especiales, y los tés y cafés.

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