La grandeza de un inmortal

4 octubre, 2013

El primer Sofitel en Uruguay sorprende a locales y extranjeros. En un proyecto de ardua recuperación arquitectónica, la cadena hotelera le devolvió la gloria a parte de la historia rioplatense.

Texto: Marysol Antón.
Fotos: Juan López Gil.

Frente a la rambla montevideana un antiguo palacio recobró su estampa, y con él, el barrio de Carrasco vuelve a estar en las miradas de los uruguayos que se muestran orgullosos de haber recobrado una institución que fue parte de su historia en el último siglo. Así, con ansiedad, fue la reapertura del Sofitel Montevideo Casino Carrasco & Spa.

Apenas uno traspasa la doble puerta vidriada (esencial para refugiarse del viento que sopla en esa región) entra a otro mundo, donde el diseño francés de antaño se mezcla con guiños modernos. Donde antes funcionó el gran comedor, hoy el lobby da la bienvenida y desde allí se reparte el juego, con un pase al bar Thays, al restaurant 1921, a las habitaciones y a los sectores más buscados: el spa y el casino. Ambos están en el subsuelo, a metros uno del otro, pero con atmósferas totalmente opuestas que, increíblemente, no se molestan para nada.

Todo el trabajo del diseño y la puesta en valor fue encarada por el Estudio Francisco López Bustos & Asociados. “El desafío más grande fue llevar el proyecto original a proporciones y escalas realizables. Había que partir de la arquitectura y también se puso el foco en recuperar materiales. Por ejemplo, las pocas piezas de madera del piso de lo que hoy es el lobby que se pudieron salvar se usaron en los muebles de la recepción. También se restauraron molduras, una tarea que hizo parte del equipo que trabajó en el Teatro Colón y estudiantes de la Escuela de Restauración de Montevideo”, recuerda Francisco López Bustos, director del estudio.

“Tuvimos que tirar abajo parte de estructuras que se habían superpuesto a la original, así fuimos redescubriendo la grandiosa arquitectura. Integramos nuevamente el edificio con el mar. Por eso, el casino se lo ubicó abajo para independizar su uso. Este es un proyecto que generó muchas expectativas, fueron años viendo el deterioro y ahora la ciudad empieza a vivirlo. Claro, todo gran proyecto tiene cierto nivel de inconciencia; se lo pensaba en grande pero el desafío fue gigante”, confesó Guillermo Arcani, gerente general de Carrasco Nobile, grupo inversor.

En todos los detalles está la calidad y la calidez que Sofitel lleva alrededor del planeta. Si en 1921 y en el bar Thays esto se palpa, en las habitaciones se vive, en So Spa se respira. Allí, la piscina se extiende hasta llegar al exterior (el calor se mantiene gracias a una puerta tipo guillotina especial) y las salas de masajes vibran al ritmo de cada tratamiento. Allí se destaca el Hammam, el ritual de Amatista (al finalizar, te llevás la piedra con tu energía) y el del vino. Para cada tratamiento, una esencia especial puede ser elegida por el huésped.

Todo está pensado para el disfrute, incluso de aquel que llega con una agenda cargada de reuniones y negocios.

La recuperación en números

La obra de recuperación implicó una inversión de 75 millones de dólares.
Casi 600 personas trabajaron de forma directa en la obra, y más de 1.500 de manera indirecta.
Más de 400 días de labor fueron necesarios.
Se recuperaron cerca de 45 piezas de mobiliario del Hotel Casino Carrasco. Entre ellas figuran arañas colgantes de bronce y cristal, mesas de estilo Napoleón, sillones Luis XVI, sillas estilo Regencia, mesas de servicio de buffet.

Letra y papel

Un palacio en la arena. Hotel Carrasco, cien años de historia, de Marcelo Figueredo, es un libro de más de 200 páginas que no solo repasa la vida del centenario hotel, sino también muestra como el desarrollo de Montevideo fue acompañando a los huéspedes de la institución.

Informes:  www.sofitel.com/es/hotel-7969-sofitel-montevideo-casino-carrasco-and-spa/index.shtml

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