La Gruyère, viaje a la tierra del queso

27 noviembre, 2013

Esta bucólica región de praderas suizas pobladas por vacas con cencerros fue también protagonista de batallas feudales, de intrigas políticas y, por supuesto, de buena parte de la historia del queso.

 Por: Luis Lahitte.

¿Quién no escuchó hablar del queso Gruyère, que por lo general se lo confunde con el Emmenthal ya que el Gruyère no tiene agujeros? Este queso proviene de Suiza, particularmente del  distrito que lleva su nombre, en el Cantón de Friburgo, región alpina de gran belleza.

Pero La Gruyère es el nombre de uno de los distritos del cantón, en cuyas tierras se encuentra un encantador pueblo medieval perfectamente preservado, también de nombre Gruyères (en algunos casos lleva la letra “s” al final); es un auténtico viaje a la Edad Media donde se pueden encontrar pequeñas posadas, cafés y restaurantes donde probar las bondades de la cocina local.

Todo comenzó porque Gruyères es el apellido de la familia condal que durante siglos gobernó la región y cuyo emblema está representado por una grulla rampante (el término Gruyères está asociado a esa ave, grue en francés) cuyo emblema fue uno de los primeros en ser izados en Jerusalén cuando los cruzados tomaron la ciudad. Y fue esa noble familia, antigua propietaria del magnífico castillo que contempla el vecindario, la que le dio el nombre al pequeño poblado.

Esta zona montañosa produce excelentes quesos desde el siglo XII. El primer conde de Gruyères estableció, en una carta del año 1115, el derecho de sus vasallos a elaborar quesos en esa región. Los quesos, de pasta dura, son redondos y tienen una corteza granulada y untuosa de color marrón, con una altura de unos 15 cm, un diámetro de 70 cm y un peso que puede llegar hasta los60 kg. Dependiendo de la etapa de maduración en que se encuentre, puede resultar suave al paladar, semisalado o salado.

Algunos de esos quesos se elaboran en fábricas y otros de forma tradicional. De hecho, vale la pena visitar la Casa del Gruyère (La Maison du Gruyère), donde el maestro quesero y su equipo producen hasta 48 ruedas diarias. El queso de Gruyère es un placer para aquellos dotados de un buen olfato, ya que uno puede encontrar matices claramente identificables a heno, violetas y demás pasturas y flores de las praderas, en particular para el Gruyère dalpage (de altura), que se elabora en la zona alta de los Alpes y el Jura durante la época estival. Por otra parte, estos quesos son elegidos, junto al Vacherin, para combinar en la tradicional fondue suiza, aunque además se emplea para comer solo o hacer gratinados y soufflés.

Pero por otra parte, en el pueblo se puede visitar el fabuloso castillo condal, perfectamente preservado, cuyas imponentes murallas y techos de tejas fueron concebidos en base al “cuadro de Saboya”, diseño en boga durante el siglo XIII. Luego de la Guerra de Borgoña, el conde Louis, uno de los más ilustres miembros de la familia, realizó reformas y le dio un aspecto más señorial. Con el paso de los años, el castillo cambió de manos hasta que finalmente lo adquirió el cantón de Friburgo para hacer un museo. Actualmente el castillo es sede de exposiciones permanentes y temporarias.

Otros puntos interesantes del paseo son el museo H.R. Giger, creador del monstruo de la película Alien, el octavo pasajero y el surrealista bar temático Skeleton, inspirado en el escenario del legendario film. Finalmente se puede visitar la fábrica-museo de chocolate Cailler, marca que es parte de la historia gastronómica del país.

DATOS ÚTILES
La Gruyère Tourisme
Place des Alpes 26
Bulle, Suiza
Tel.: +41 (0) 848 424 424
info@la-gruyere.ch
www.la-gruyere.ch

 

Los comentarios estan cerrados.