Lagos Lombardos

22 febrero, 2013

Conocida como la Regione dei Laghi, esta zona impacta por sus paisajes y por la refinada carga cultural.

 Por: Julie Bergadá.

Milán, Varese, Bérgamo o la ciudad de Lugano en la vecina Suiza pueden servir como base para visitar los lagos del norte de Italia. Para disfrutar mejor de la región, lo conveniente es ir en auto, para poder gozar y sorprenderse con los paisajes luego de cada curva. Otra opción es llegar hasta alguno de los pueblos en tren y ahí tomar los barcos que hacen el recorrido por los distintos lagos. Una tercera forma de recorrer la zona es en moto.

El lago Mayor y las Islas Borromeas

Arona y Stresa son las ciudades más importantes de este lago. Desde allí zarpan los barcos que recorren el lago y el archipiélago que desde el siglo XV pertenece a la familia Borromeo. La isla Madre o Grande impacta por su jardín botánico con plantas traídas de todos lados del mundo. Visitar el palacio donde se pueden ver antiguos muebles y los teatros de marionetas que entretenían a los nobles es sin dudas un momento mágico. Hacia 1630 Carlos Borromeo hizo construir un palacio dedicado a su mujer Isabella. Conocida como Isola Bella, la isla entera está cubierta por el jardín del palacio, en el que se pueden ver obras de Tiépolo y Caracci además de una impresionante colección de tapices flamencos y, también, un museo de marionetas. De especial interés es una parte del palacio que imita una gruta, totalmente decorada con conchas marinas. La tercera isla, no pertenece más a la familia Borromeo y es la única habitada: unas 50 almas viven en ésta, la Isla de los Pescadores, lugar ideal para hacer un alto y comer un rico pescado.

El lago de Lugano o Ceresio

Solo una pequeña parte de este gran lago pertenece a Italia, pero atravesar la frontera es cuestión de minutos. Tanto es así que los italianos tienen, en territorio suizo, un pequeño enclave en el que hay un importante casino: Campione. En el resto de la costa suiza, una seguidilla de pueblos encantadores que trepan por las laderas hacen que el recorrido se alargue de tanto parar. Como en el resto de los lagos, cientos de pequeños restaurantes balconean sobre las aguas ofreciendo manjares, que en este caso, tienen gran influencia italiana. Morcote con su iglesia barroca y vistas que cortan el aliento; Gandria y Valsolda casi al final de un brazo del lago.

El lago de Como

Se caracteriza por tener impresionantes villas a lo largo de toda la costa: Bellagio  con la Villa Melzi -probablemente el más lindo de los puebitos- y Cernobbio, donde se encuentra el magnífico Hotel Villa D’Este. Por estas costas venían a descansar personalidades como Churchill, Hitchcock y ahora tiene una casa el actor George Clooney.  En la ciudad de Como la gran plaza Cavour que da al lago es un must.  Como lo es la catedral y, para los amantes del shopping, la feria o mercatino, que se lleva a cabo cada sábado, junto a los muros de la ciudad. El brazo del lago que se llama Lecco, alberga -en la ciudad de Mandello del Lario- al Museo Moto Guzzi, con más de 150 piezas en exposición entre las que se puede ver la primera moto creada por Carlo Guzzi en 1919 y la ocho cilindros 500 de 1950 creada por el genial Giulio Carcano.

Iseo y Garda

Están más cerca de Bérgamo aunque el Garda queda muy cerca de Verona. Siendo uno de los más pequeños, el Iseo tiene un encanto muy especial y, al igual que en el resto de los lagos, el clima agradable permite paseos nocturnos y cenas en las placitas. El lago Garda, el más grande de Italia, estuvo bajo la hegemonía de romanos y venecianos que dejaron su huella histórica y cultural. El pueblo de Bardolino, de donde proviene el conocido vino y Sirmione, con su fortaleza del siglo XIII y las aguas termales son dos de los tantos centros que merecen ser visitados. La Italia “dei Laghi”, es un lugar al que uno quisiera volver y volver.

Los comentarios estan cerrados.