Orgullo olímpico

5 octubre, 2016

Con solo 20 años, Bautista Saubidet Birkner cumplió el sueño de cualquier deportista profesional: fue seleccionado como único representante argentino de windsurf en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

windsurf

Hijo mayor de tres, de una familia de deportistas de pura raza, Bautista tuvo su primer contacto con el windsurf a los cinco años de la mano de su padre Raúl, campeón argentino de windsurf, quien le compró todo el equipo. Pero a él no le gustó. A los 10, el padre sugirió que comenzara de abajo, y ahí empezó a gustarle este deporte, que poco después se convertiría en su gran pasión.
A los 11, su mamá Maggie le recomendó que eligiera algún deporte de los tantos que practicaba, y, como viven muy cerca del río, a poca distancia de Perú Beach, Baustita se decidió por el windsurf.  Tenía un especial talento.
Es fanático de la adrenalina; el esquí, snowboard, surf, kitesurf, running, bicicleta y las motos siempre formaron parte de su vida.
Desde que tiene uso de razón su sueño máximo era participar en los Juegos Olímpicos. Y se lo planteó como una meta que no tardó en llegar.
Para ello, tuvo que trabajar en un entrenamiento de 5 ó 6 horas diarias en pretemporadas que incluía remo, y trabajo de fuerza y  resistencia en el gimnasio de Perú Beach y el Cenard, bicicleta,  natación, running y salir al agua con la tabla. Dieta estricta sin gluten, 8 a 10 horas de sueño diario… todo es parte de una disciplina que supo cumplir para llegar a este objetivo.
Bautista participó de los Juegos Juveniles en Singapur 2010, en el campeonato Sudamericano en Brasil 2010 y, desde que entró en la categoría profesional, participa del circuito mundial compitiendo en diferentes campeonatos como el de Palma de Mallorca, Garda, Omán, la Copa de Brasil, Miami, entre tantos otros que fueron la antesala a los Juegos Olímpicos.
Luego de un fracaso en el campeonato europeo 2015, su mamá le regaló una agenda para motivarlo en la que escribió “Yo quiero ir a Río”. Después del bajón anímico, se duplicaron sus ganas. Iba a dormirse imaginando la entrada a la Inauguración Oficial en el Estadio Maracaná y se despertaba pensando que debía entrenar para llegar ahí.
Conocer a su psicóloga deportiva fue otra de las claves para llegar. Se necesita tener mucha cabeza además de talento para competir a ese nivel. Además cuenta con Marcos Galván, su entrenador físico, Raúl Saubidet, su entrenador en el agua y con su hermano Francisco, también un talentoso windsurfista, que compite a nivel mundial, y quien es su sparring.
Entrar al Maracaná con lágrimas en los ojos y competir en los Juegos Olímpicos fue un sueño hecho realidad. Además de ganarse al windsurfista #1, Dorian Van Rijsselberghe, como amigo.
De Río 2016 se lleva el contacto con deportistas de primer nivel como Juan Martín del Potro, Rafael Nadal, Novak Djokovick, grandes deportistas que se hicieron a base de mucho esfuerzo y dedicación. Lo mejor fue haberlos visto como personas reales, fuera de la pantalla de televisión. Obtuvo el puesto #20 en su disciplina y ocupa nada menos que el #21 en el ranking mundial.
Bauti, como le dicen sus seres queridos, es muy sonriente, tenaz, familiero, disciplinado, lo ilusionan los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, quiere estudiar Administración de Empresas, sueña con formar una familia… tiene toda una vida deportiva por delante. Y su secreto, además de la humildad, es, como le aconsejó su padre,
ir paso a paso.

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