Pasión de generaciones

21 noviembre, 2012

Hace cien años las familias Roca y Zucca llegaban a la Argentina. Hoy, cuatro generaciones más tarde, la emblemática bodega remite a la familia y garantía de calidad.

En octubre de 1912, Juan Roca y Juan Zucca llegaban a nuestro país desde España y desde Italia, respectivamente, junto a sus familias para establecerse en la ciudad de San Rafael, Mendoza, y así comenzaron a trabajar en el cultivo de la vid y la producción de vinos. Al año siguiente, nació Emilio Roca, quien luego se casó con María Zucca, y tuvieron a Alfredo Roca, cuyos padres le dejaron un legado de honradez y de esfuerzo permanente. Alfredo, amante de los vinos, continuó con el negocio familiar y, luego de trabajar en importantes bodegas, en 1976 comenzó su propio emprendimiento junto a dos socios. Luego de adquirir la totalidad de la empresa con su esposa, el emprendimiento se transformó en Bodega Roca y más tarde en Alfredo Roca, orientada a la exportación y fuertemente vinculada a los valores familiares.
 Actualmente, los viñedos ocupan más de 100 hectáreas, en los que se cultivan diversas cepas de uva con la mayor dedicación y respeto por el medio ambiente. Bajo el legado del amor por los vinos y el sacrificio, la cuarta generación de la familia administra la empresa: Alejandro, Presidente de la firma; Graciela, Coordinadora General de Mercado Interno; y Carolina, abocada a la exportación. Ellos ahora están transmitiendo los valores que le inculcaron sus padres a sus hijos, quienes en el futuro heredarán la bodega.

Cada botella refleja  el trabajo duro y las ilusiones de la cosecha anual y la elaboración del vino. Este año, en homenaje al centenario de la llegada de los abuelos, la bodega ha elaborado un vino especial, para recordar el esfuerzo y los deseos de progreso de aquellos inmigrantes pioneros.

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