Recorrido vallista

24 enero, 2013

Nunca deja de sorprender, siempre tiene algo nuevo que regalar. Cada curva, cada recodo de una quebradita nos ofrece una vista que tal vez, en un viaje anterior, no hayamos notado, o quizás era otra época del año y su aspecto era tan distinto que no lo reconocemos. La vieja ruta 40 salteña, la que une Cafayate con Cachi y sigue hasta San Antonio de los Cobres, se nos hace diferente cada vez que la recorremos.

Por: Julie Bergadá.

Para cualquier lado que se la encare, la vieja ruta 40 salteña es una maravilla. Para muchos será una tortura porque sigue siendo, en su mayor parte, de un ripio bastante malo. Para otros, justamente ésa, es parte de su magia. A cualquiera de estos dos grupos al que pertenezca, recuerde que difícilmente en el trayecto podrá superar los 50/60 kilómetros por hora, algo para tener en cuenta a la hora de calcular cuánto tiempo se tardará entre un lugar y otro.

Si arranca de Cafayate, el primer pueblo con el que se va a encontrar es Animaná y luego San Carlos. Esta ciudad hubo de ser la capital de la provincia. Merece la pena estacionar y recorrer las cuadras cercanas a la iglesia en honor a San Carlos Borromeo, consagrada hacia mediados de 1800. Asomándose a una casona, se puede ver un cartel que indica un taller de tejido, haga caso al cartel: pase al fondo, donde encontrará una buena cantidad de rústicos telares y sus hábiles tejedores produciendo gran variedad de prendas.

Más adelante está Molinos, un clásico de esta zona, aunque no muy recomendable para almas inquietas, decididamente no disfrutarán de este tranquilísimo pueblo. Solo por un fin de semana y casi a fines de enero el pueblo de Molinos se transforma: un mundo de gente sigue en procesión a la imagen de la Virgen de la Candelaria que es llevada desde la iglesia de San Pedro de Nolasco hasta la plaza central donde se celebra una misa y luego los distintos fortines (agrupaciones gauchas) presentan sus respetos a la Virgen. Una celebración realmente alegre y emotiva. El lugar para quedarse a dormir y cenar es el Hostal de Molinos, con comodísimos cuartos y una pileta con una vista que corta el aliento. En las cercanías está XXXX , allí, en una magnífica casona también encontrará teleros que producen fantásticos ponchos y mantas, algunas con la finísima lana de las vicuñas del criadero que está enfrente y que forma parte del proyecto que promueve el uso sostenible de los recursos naturales. El tejido de estas piezas requiere de muchas semanas, por lo que la producción es más bien poca así que esté preparado: no espere encontrarse en una mega tienda de tejidos.

El arte y la naturaleza

Como parte del programa puede, previa reserva, visitar o pasar unos días en la ya famosa Bodega Colomé, propiedad del suizo Ronald Hess, quien se enorgullece de tener uno de los viñedos a mayor altura del planeta, algunas de cuyas vides tienen hasta 120 años. Allí además de la excelencia del vino, se encuentra una increíble obra: el Museo James Turrell, genial artista de la luz y del espacio. Y es aquí donde se percibe su obra, en una experiencia única, al transitar los distintos ambientes que se van modificando con la luz. Sin lugar a dudas, si está en la zona es un lugar que no se debe pasar por alto.

Para llegar a Cachi, se puede continuar por la ruta 40 o desviarse un poco cruzando el río Calchaquí para visitar el pueblo de Seclantás, donde según se dice, nació el poncho salteño y, allá por 1814, el lugar donde se juntaron los patriotas que ayudaron a Belgrano en su retirada luego de la derrotas de Vilcapugio y Ayohuma. Plagado de historia este pueblo, también de blancas casas de adobe, se visita en un santiamén. La plaza, la iglesia y se sigue camino hacia Cachi. Para eso hay que volver a cruzar el río y tomar la ruta 40 hacia la derecha.

Cachi ha crecido considerablemente en los últimos años. Miles de turistas atraídos por la belleza de sus construcciones y simpáticas calles con piedra fueron corriendo la voz de este encantador pueblo y es así que ahora varias de sus centenarias casas de adobe, han encontrado nuevos dueños quienes han sabido recuperarlas manteniendo la típica fisonomía local. Enfrente a la plaza y del mismo lado de la iglesia, se encuentra el Museo de Arqueología que merece una visita. Sentarse en uno de los bares de Ruiz de los Llanos mientras cae la tarde y comienzan a encenderse las luces de la plaza puede ser un muy buen modo de comenzar a conocer a este simpatiquísimo poblado.

Datos útiles
Cafayate: Viñas de Cafayate Wine Resort. Tel.: (03868) 42-2272. www.cafayatewineresort.com Bodega Mounier, Finca las Nubes. Lunes a sábado de 9.30 a 17hs. Para almuerzos o asados consultar (03868) 42-2129.
Bodega Colomé, sin cargo. La degustación se cobra aparte. Todos los días de 11 a 18.
El James Turrell Museum se visita todos los días de 14 a 18. Sin cargo. Se recomienda reservar pues admiten el ingreso de solo 8 personas por vez. No reciben menores de 12 años.
Cachi: Donde dormir: Hotel Boutique El Cortijo. Tel.: (03868) 49-1034. www.elcortijohotel.com. También tiene un excelente restaurante.
Hotel & Spa La Merced del Alto. www.lamerceddelalto.com

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