Relojes. Un clásico pony en la muñeca

1 julio, 2018
Texto  Sergio Cutuli

La marca de relojes REC Watches transforma partes de autos en auténticos relojes.

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Existen pocos modelos tan icónicos a nivel mundial como el Mustang. Ahora, una marca danesa de relojería, ideó la manera de lucir una parte de ellos, reciclando piezas que pertenecieron a viejas unidades de este muscle car.
Los fanáticos del Mustang se cuentan por millones alrededor del mundo pero, por razones obvias, no todos pueden acceder a un ejemplar de este clásico modelo, lanzado por Ford por primera vez al mercado en 1964.
El muscle car, que se caracteriza por lucir la silueta de un pony, ya lleva seis generaciones y, en los últimos años, ha cobrado nueva vigencia, combinando las tecnologías más avanzadas con una estética que hace honor a la historia. Pero para los amantes de los clásicos, el “verdadero” Mustang es de los años 60 y por eso son los más buscados por los coleccionistas.
¿Qué hacer si no se puede alcanzar un Mustang, pero se quiere tener una parte de uno de ellos? La marca REC Watches, con sede en Dinamarca, ideó una manera particular: hace relojes con partes que pertenecieron a Ford Mustangs clásicos.
Los propios dueños de la firma danesa, Christian Mygh y Jonathan Kamstrup, recorren el mundo en busca de distintos modelos que puedan donar sus piezas y transformarse en relojes con diseños únicos. No hay dos piezas iguales, son realmente logrados y originales, y están a la altura del modelo al que homenajean.

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Cada diseño de la línea P-51, incorpora el número de VIN (chasis) del auto al cual pertenecía la pieza, el año de producción y las características clásicas del diseño de Mustang. Por ejemplo: la fecha se muestra con números similares a los del tablero y tienen un dial de encendido, cuyo diseño se parece al del medidor de combustible,  ahí indica la vida restante de la batería.
“La mayoría de las personas solo verían una pila de metal, nosotros vemos algo completamente diferente: el alma de un automóvil y una historia que necesita ser contada”, afirma Mygh.
Quienes los deseen pueden contactar a REC Watchs para aportar alguna parte de sus autos y así crear relojes únicos. Además de la línea P-51 dedicada al modelo de Ford, también está la línea 901 hecha con piezas tomadas de Porsche 911 y las líneas Mark I y Cooper, realizadas con partes de viejos MINI Cooper. Los precios van desde los u$s 400 hasta los u$s 1.700, tienen dos años de garantía y cuentan con envío gratis a todo el mundo.
El próximo proyecto de la marca no tiene que ver con un auto, sino con un avión: harán relojes con partes del legendario Supermarine Spitfire que combatió en la Segunda Guerra Mundial.

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