SUV. La tendencia que llegó para quedarse

29 julio, 2019
Texto  SERGIO CUTULI / Fotos  PRENSA AUTOMOTRICES

Es un hecho que casi no habrá sedanes ni hatchs en el mercado. Las marcas decidieron apostar por los Sport Utility Vehicles de todos los tamaños.
¿Surgieron por elección de los consumidores o por una necesidad de las automotrices?

 

suv4

 

No es casual: en la gran mayoría de las producciones fotográficas de los próximos lanzamientos de vehículos aparecen mujeres. Mujeres jóvenes, en situaciones que reflejan independencia, empoderamiento, decisión. Trabajando o combinando sus tareas habituales con su rol de madre. Las mujeres son clave en la decisión de compra de un vehículo y en gran medida ellas eligieron, según dan cuenta las encuestas, a los SUV por sobre los autos tradicionales.
La posición de manejo más elevada y la sensación de mayor seguridad fueron dos aspectos relevados que las marcas tuvieron en consideración para fundamentar el cambio de estrategia que se viene: SUV (Sport Utility Vehicles) de todos los tamaños y hasta proponiendo una “cruza” con otros segmentos, tal el caso de los SUV coupé.
¿Qué son los segmentos? Un encasillamiento de los distintos tipos de modelos de autos de acuerdo a su tamaño, básicamente a su largo. Sucede que esto no es tan exacto y el advenimiento de las plataformas modulares que permiten desarrollar diferentes modelos sobre una misma base hizo que los segmentos existentes sufrieran no solo alteraciones sino también que se crearan sub-segmentos intermedios.

 

Volkswagen Tharu-Tarek

 

Aspiracional vs. necesidad

El marketing hizo lo suyo por su lado y modificó desde la comunicación y la publicidad la percepción que el consumidor tenía de determinados vehículos, adicionándole el concepto de “aspiracionalidad”. ¿Un ejemplo concreto? Cuando Renault lanzó el Kwid, un auto compacto del segmento A, bien podría haber dicho que se trataba de un “city car”.
Sin embargo, el concepto del vehículo fue ofrecer un aspecto símil “todo terreno” (al menos desde lo estético) y se lo acompañó del slogan: “El SUV de los compactos”. El tiempo pasó y Renault acaba de presentar en India un SUV desarrollado sobre el Kwid, llamado Triber.
Cuando no se trata de un “verdadero” SUV, las marcas precisan que sus clientes “compren” el concepto en una suerte de acuerdo tácito, o bien que haya cierta “complicidad”. Al fin y al cabo la decisión de compra pasará por la subjetividad de si el modelo gusta o no, y de algo más concreto que es si el dinero en el bolsillo alcanza para pagarlo.

 

Renault TRIBER

¿Hacia dónde van las marcas?

Parece cosa juzgada, no hay marcha atrás. El discurso de las marcas es hoy unidireccional, a coro repiten algo así como que “los consumidores están reclamándonos SUV de todos los tamaños y estamos respondiendo a esta tendencia mundial”. ¿De dónde sacan esa información? De distintos focus groups y encuestas, además de analizar en detalle las cifras de ventas que muestran un incremento de los SUV por sobre los sedanes y los hatch.
Sin embargo esto es algo lógico: a mayor oferta de SUV, mayores ventas de SUV. Más allá de la “moda”, casi no hay alternativas modernas y atractivas que se produzcan en la región. Por caso, en la Argentina este segmento creció su participación del 3% al 12% en la última década, de la mano de una mayor cantidad de modelos.
Lo que no cuentan las automotrices es que los SUV son más rentables desde el punto de vista del negocio porque, dependiendo del tamaño o segmento, tienen “medido” que los clientes están dispuestos a pagar más; entonces, si bien producir un SUV conlleva más inversión, la rentabilidad final es más alta.
Ford es una de las marcas que ya anunció su drástica decisión: se concentrará en SUV en todos los continentes, y lo complementará con el otro eje de su negocio que son las pick-ups. Casi sin anestesia anunció que desaparecen del porfolio de América modelos históricos como Fiesta y Focus, e irá reemplazándolos con SUV. Aún no confirmó cuáles pero asoman Puma y Territory. Incluso en EE.UU., los más puristas deberán aceptar la llegada de un SUV ¡desarrollado sobre el mismísimo Mustang!

 

FORD PUMA ST-Line

Volkswagen es otra automotriz que tomó este rumbo, bajo el título de “Ofensiva SUV” a nivel global y regional; el grupo alemán anunció en 2017 la llegada de cinco nuevos modelos de este tipo solo en Sudamérica. El primer lanzamiento fue el Tiguan AllSpace hecho en México que arribó a fin de ese mismo año; el segundo fue el T-Cross, que se fabrica en Brasil y se acaba de lanzar localmente; el tercero será nada menos que el Tarek que en 2020 se convertirá en el primer SUV en ser producido en Argentina.

 

Volkswagen T-CROSS

 

Fiat también anticipó el año pasado sus intenciones de ir hacia este lado con una primera incursión que surgiría de la mano de la pick-up Toro, y aprovechando toda la experiencia de Jeep como parte de la alianza que ambas conforman bajo el paraguas de FCA.

¿Ganadores y perdedores?

Estamos hablando de una industria que mueve miles de millones de dólares al año y, como en todo negocio, hay ganadores y perdedores. En el escenario actual, una decisión mal tomada puede hacerle perder mucho más que dinero a una marca, puede obligarla a cerrar plantas o retirarse de un país. Y en oposición, habrá ganadores que se beneficien con crecimientos de participación de mercado.
Así como mencionamos algunas marcas que van decididamente hacia los SUV, hay otras como Nissan que ponen reparos. La automotriz japonesa tiene una extensa historia en materia de SUV como modelos emblemáticos como Murano y X-trail, y más acá con la llegada de Kicks.
Sin embargo, encargó un estudio de mercado que arrojó como resultado que “ocho de cada diez millenials considerarían comprar un sedán”, así como que “el 75% de los conductores que actualmente no tienen un sedán o un hatch podría decidirse por uno ahora o en el futuro”. Quienes respondieron a la consulta de Nissan son propietarios y no propietarios de autos de todo el mundo, con edades entre los 18 y los 65 años.
Toyota es otra marca (japonesa también, dato no menor) que parece ser más precavida. No se ha manifestado abiertamente al respecto pero alcanza con dos datos: el modelo más vendido del mundo es el Corolla, el cual este año estrenará en América Latina la duodécima generación. Se trata de un clásico sedán de producción global que en otros mercados incluye siluetas hatch y station wagon (rural).

FORD KUGA

El dato complementario es que hace años que su crecimiento es sostenido en nuestra región, con aspiraciones serias a colarse en el podio, pero aún no tiene un SUV compacto (ni siquiera mediano) fabricado en Brasil o Argentina. ¿Qué pasaría si lo tuviera? Hay competidores que prefieren ni imaginarlo.
Lo concreto es que ni las marcas premium quisieron quedarse fuera de esta tendencia y es más, muchos las ven como las iniciadoras de todo, en un batalla librada por Audi, BMW y Mercedes-Benz.

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