Tesoros tucumanos

19 diciembre, 2013

Con la ventaja de un buen clima durante todo el año y de distancias cortas, el Jardín de la República ofrece la magia de la diversidad. Activa vida nocturna fusionada con museos y aprendizaje en su histórica capital, y legados indígenas y la asombrosa naturaleza en toda la provincia, hacen de Tucumán un destino natural sin igual.

 Texto: Paula Niño Kehoe

Dueña de bellísimos paisajes, Tucumán atesora numerosos sitios cuyas atractivas propuestas invitan a descubrir su tradición, cultura e historia. A pesar de su territorio relativamente reducido (es la provincia más pequeña del país), hay mucho para conocer y experimentar: desde adentrarse en los cerros de Tafí del Valle y navegar por las aguas de El Cadillal –el mayor espejo de agua de la provincia– sumergiéndose en lo verde, hasta recorrer la ciudad histórica de San Miguel de Tucumán, pasear a caballo por los Valles de Choromoro y conocer los legados ancestrales y destrezas criollas en el Sur tucumano.

San Miguel de Tucumán
La ciudad capital, declarada Ciudad Histórica en 1999 por la riqueza de su patrimonio cultural, cuenta con teatros y salas culturales con propuestas innovadoras y en constante cambio. La Casa Histórica es el imperdible de los museos locales, donde reinan objetos que usaron los congresales allá por 1816 cuando se declaró la Independencia. Peñas folclóricas, bares y pubs son creadores de momentos divertidos, y las galerías son el lugar ideal para encontrar souvenirs.

Fundación Miguel Lillo
En San Miguel de Tucumán se encuentra la Fundación Miguel Lillo, una de las instituciones más importantes del país y de Latinoamérica en lo que hace a la investigación biológica, geológica, taxonómica, ecológica y de recursos naturales. Mantiene el legado del Dr. Miguel Lillo, uno de los más grandes naturalistas argentinos del siglo xx: allí desarrolló su vida y sus estudios, y en el jardín cultivó una muestra de la selva tucumana. Hoy es un Jardín Botánico a cielo abierto que contiene más de 70 especies de árboles y sirve de entorno para los laboratorios, el Museo y la Biblioteca (con más de 140 mil ejemplares) de la Fundación. El Museo Miguel Lillo de Ciencias Naturales (MUL) es uno de los mayores atractivos turísticos y educativos de la ciudad, ya que ofrece un viaje interactivo y multisensorial por la flora y la fauna del Noroeste, tanto de la actualidad como la que pobló la región hace más de 220 millones de años. Sin dudas, se trata de un recorrido que combina naturaleza y ciencia que vale la pena realizar.

Alrededores y más circuitos

En el circuito de Las Yungas, en las cercanías de la ciudad, es posible internarse en la naturaleza pura. En Yerba Buena, se puede jugar al golf en canchas de primer nivel y disfrutar de un completo corredor gastronómico, siempre en contacto con ejemplares autóctonos de la fauna y flora tucumanas, de la mano de la Reserva Experimental Horco Molle.

El monumental Cristo Bendicente se encuentra en San Javier: desde allí se obtienen vistas panorámicas de la ciudad; y Loma Bola, cima del Cerro, es la base elegida por los amantes del vértigo para realizar parapentismo, por eso la llaman Reserva Natural de Aventuras. Al estar cerca de la ciudad, es un lugar espléndido para respirar aire fresco y desconectarse de todo. Otra opción ideal para estar en contacto con el entorno es El Cadillal: canoying, kayak, mountainbike, trekking, windsurf, kitesurf y pesca son algunos de los deportes que se pueden practicar allí, y ofrecen el servicio de aerosillas a los puntos panorámicos, paseo en catamarán, miradores con vistas hacia el Dique Celestino Gelsi y avistaje de aves y flora.

El encanto antiguo de los Valles Calchaquíes maravilla a más de uno. Allí se alían las tradiciones que perduran en el tiempo y una herencia cultural milenaria. Tafí del Valle permite disfrutar a pleno escenarios naturales y realizar cabalgatas. Amaicha del Valle, con su peculiar microclima, fascina por su historia precolombina y la Ciudad Sagrada de los Quilmes, por sus vestigios prehispánicos.

El circuito Valles de Choromoro invita a conocer monumentos coloniales, yacimientos arqueológicos en San Pedro de Colalao y legados históricos de los aborígenes que merecen ser explorados. Famaillá, Monteros, Acheral, Alberdi y Simoca forman parte del recorrido del circuito Sur, verdaderos tesoros tucumanos que atraen por sus festejos y sus destrezas criollas.

Sabores tucumanos
De Tucumán no se puede volver sin haber probado sus deliciosas empanadas, el plato por excelencia de la provincia que cuenta con su propia Fiesta Nacional en Famaillá: son jugosas y con un gusto regional incomparable. Se cocinan preferentemente en horno de barro, aunque también se las puede hacer en horno de gas o fritas en grasa. Otro clásico es el locro, ideal para los días más frescos, que lleva maíz amarillo molido, carne o charqui, patitas y cuero de cerdo, panceta, poroto seco y zapallo, y por lo general, se lo acompaña con una salsita picante de ajíes y cebollas. El tamal, la humita, los quesos y quesillos, la manjaresca carbonada, el bollo al chicharrón (pan amasado con semita saborizado con chicharrón molido) y la tortilla al rescoldo (para el desayuno o la merienda) son otros riquísimos platos que cuentan con el sello propio de la gastronomía regional.

Dónde comer:
-Setimio, uno de los restaurantes clásicos de Barrio Norte, justo frente a la Plaza Urquiza.
-Don Toribio, restaurant de Yerba Buena, a 20 minutos del centro de Tucumán; cerca del Cerro y con una movida nocturna única.
Dónde dormir:
Hilton Garden Inn: a 5 minutos del centro de la ciudad y a 10 de Yerba Buena. Cómodas y exclusivas habitaciones equipadas con la última tecnología. www.hgitucuman.com.ar
Cómo llegar: Aerolíneas Argentinas ofrece vuelos diarios: www.aerolineas.com.ar

Más información:
Fundación Miguel Lillo: Miguel Lillo 251, San Miguel de Tucumán. www.lillo.org.ar
Nuevo Cadillal: Aerosillas, catamarán y puntos panorámicos en cumbre. www.nuevocadillal.com.ar
Ente de Turismo de Tucumán: www.tucumanturismo.gov.ar

 

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