Una geek de la cerveza

12 diciembre, 2018
Texto Carola Cinto / Foto Esteban Widnicky

María Sol Cravello, jefa de conocimiento cervecero de Patagonia, cuenta en qué consiste su trabajo y cómo ve el boom de esta industria.

 

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Tiene historia, más de cien estilos y cinco pasos de degustación. Algunas variedades son más sofisticadas, otras más simples y livianas. En algunas se pueden diferenciar sabores a chocolate, a jengibre y a cítricos. Hay un estilo para acompañar cada comida: Porter para las carnes, Weisse para las ensaladas y los postres con frutas, y Amber Lager para los quesos semiduros. Contrariamente a lo que muchos puedan creer, el mundo de la cerveza es tan complejo como el de los vinos.
“El mundo del vino ha trabajado mucho para posicionarse. Actualmente, a nadie se le ocurre tomar vino de la botella ni en vasos de plástico. La cerveza también tiene sus rituales y mi rol es elevar la categoría y lograr que la gente entienda y la consuma como tiene que ser consumida”, dijo María Sol Cravello, jefa de conocimiento cervecero de la marca Patagonia.

 

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Ella es una especie de geek de la cerveza. Es licenciada en tecnología de los alimentos, se considera una fanática de la Microbiología y es la única persona en Sudamérica en contar con la certificación internacional Cicerone en entendimiento cervecero. Este título le ha permitido participar como jurado internacional en Chile.
Pero su fanatismo va más allá de su formación. En su casa tiene dos heladeras: una, en la que guarda la comida y otra, repleta de cervezas que colecciona en cada uno de sus viajes. Además, vive con Malta, su gata, y se describe en su cuenta de Instagram como “the beer bitch”. Una cerveza: New England IPA, “opaca, con mucho sabor a lúpulo y bajo amargor”. Un libro: la guía del BJCP (Beer Judge Certification Program), “ahí están los más de mil estilos de cervezas del mundo con sus descripciones… fue mi gran compañía durante mucho tiempo”, dijo Cravello.
¿Cuál es la tarea de un Jefe    de Conocimiento Cervecero?
La idea es difundir la cultura cervecera. En líneas generales se trata de hacer hincapié en varias cuestiones. Por un lado, en que el maridaje no tiene que ser si o si con hamburguesas, pizzas o picadas. También hablar de tipos de vasos para diferentes estilos de cervezas, de cómo es un servicio correcto, de que no es solo rubia, roja y negra. Hablar del proceso de elaboración y de todas las etapas que le siguen.

¿Cómo es ser mujer en el mundo cervecero?
Es… ¡un lujo! Porque somos pocas. En producción, el 95% son varones y hay alguna que otra mujer que acompaña. Sin embargo, hay un mundo incipiente en el que se inclinan más a ser sommelier o a la degustación. Las mujeres somos fisiológicamente más sensibles que los hombres. Por eso, hay muchas juezas internacionales que son mujeres.

¿Qué opinás acerca del boom que hay alrededor de la cerveza?
Mucha gente se está lanzando a hacer cerveza sin saber, sin estudiar, sin haber tenido algo de cultura y conocimiento cervecero. Entonces pienso, y espero, que en un futuro se vaya puliendo y queden los mejores, los que realmente estudiaron y se preocuparon por mejorar la calidad, aquellos que pensaron y armaron una propuesta gastronómica alrededor de la cerveza. Esos se van a ir diferenciando y probablemente sobrevivan al resto.

¿Cómo ves a los consumidores dentro de esta tendencia?
Creo que hay gente que ya empieza a reconocer: “No me dan ganas de tomarme otra pinta de esta cerveza, aunque no sé por qué”. Yo quiero lograr que esa persona pueda reconocer qué es lo que no le gusta. Educar a todos los consumidores para que sean más críticos y, para que el día de mañana, puedan decir: “Esto no me gusta porque está contaminado”. Ya sea por falta de limpieza en las choperas, o porque la cerveza estuvo expuesta mucho tiempo al calor, etc.

¿Cómo ves a la industria en Argentina?
A nivel Sudamérica, Brasil es el líder. Y Argentina va muy bien. Tuve la suerte de ir a la Copa de Cervecería de América y Argentina ganó muchos premios. Es muy desafiante hacer cerveza acá porque tenemos poco acceso a conocimiento, a insumos, a cervezas de afuera para comparar. Tenemos un montón de desventajas pero aún así hay muy buenas cervezas. Hay que mejorar en un montón de cosas pero vamos re bien encaminados.

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Los refugios de Cerveza Patagonia llegaron a Tigre y Las Lomitas

Con el objetivo de acercar la experiencia cervecera a más localidades de Buenos Aires, Cerveza Patagonia abrió dos nuevos refugios: el primero en el Shopping Remeros Plaza, Tigre, y el segundo en el centro de Lomas de Zamora, Mitre 286. La idea es que cada uno que entre a los refugios pueda trasladarse a través de sus sentidos a Bariloche, que se sienta como en la Microcervecería que la marca tiene en el km 24.7 del Circuito Chico.
Canillas de cerveza tirada con distintas variedades, alternando entre las clásicas y las nuevas propuestas, buena música, un sector al aire libre, mesas comunitarias y amigos jugando al metegol forman parte del entorno relajado y distendido que se puede disfrutar en cualquiera de estos dos Refugios en donde el único objetivo es tomar buena cerveza y pasarla bien.
Las variedades de cerveza que se tiran desde las canillas son siempre una novedad. Por supuesto, también se pueden degustar las clásicas Amber Lager, Bohemian Pilsener, Weisse, Küné, 24.7 y Porter. También es posible sorprenderse con novedades creadas por el Maestro Cervecero Diego Felipe Bruno y su equipo. Así, por ejemplo, en los últimos días se pudo probar la Doble IPA, una cerveza de aromas cítricos y amargo muy marcado, y la Critic IPA con cáscara de mandarina y naranja. Además, la propuesta gastronómica incluye platos pensados especialmente para maridar con las distintas variedades de cerveza.

www.cervezapatagonia.com.ar

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